Orando los Salmos: introducción

Tenemos en el libro de los Salmos oraciones inspiradas, canciones dirigidas a Dios que podemos utilizar como modelo para nuestras oraciones. En los próximos meses, como iglesia iniciamos un estudio de los Salmos con esta meta: sacar el tema principal del salmo en forma de una oración sencilla.

Como introducción al libro de los Salmos, hay tres cosas importantes que debemos entender: la unidad del salmo, los géneros de los salmos y la significancia de la poesía hebrea.

Cuando hablamos de la unidad del salmo, es importante que recordemos que el contexto unificador es el salmo mismo. Sacar un verso del salmo sin considerar el salmo entero corre el riesgo de malinterpretarlo. Queremos entender el salmo, pero no podemos poner el tema del salmo sin dar cuenta de todo el salmo.

Hay más o menos seis géneros de salmos que encontramos en nuestra Biblia:

  • El lamento es una oración a Dios que inicia con una expresión de luto pero finaliza con una declaración de confianza en Dios. Son salmos que comienzan con la pregunta, “Dios, ¿por qué…?” pero concluyen con “Sin embargo, confío en Ti porque…” Los lamentos pueden ser individuales o nacionales. Un subtipo del lamento individual es el penitencial, en que el salmista lamenta su pecado. Un subtipo del lamento nacional es el imprecatorio, donde el autor lamenta la situación de la nación de Israel y le pide que Dios se vengue de sus enemigos.
  • La acción de gracias es la opuesta del lamento, una expresión de agradecimiento a Dios por una respuesta o bendición específica. Son los salmos que dicen, “Dios, te doy gracias por…” Los salmos de gracias también pueden ser individuales o nacionales, agradeciéndole a Dios por sus bendiciones personales o hacia la nación de Israel.
  • La alabanza es un himno de adoración a Dios por quién es y por lo que ha hecho. Dicen, “Dios, te alabo porque…” Hay himnos a Dios el Creador de todo, a Jehová el Salvador de Israel, a Dios el Señor de la historia y una colección de salmos que se llamaban “los cánticos de Sion.”
  • El salmo de confianza es una afirmación de la confianza que tenemos en la fidelidad y bondad de Dios. Expresan, “Dios, Tú eres mi _____” y “Confío en Ti porque…” Muchas veces estos salmos utilizan metáforas para ilustrar la confianza que tiene el salmista, como Roca, Refugio o Pastor.
  • El salmo de sabiduría es una expresión práctica del temor de Dios en la vida cotidiana, una ilustración de la verdad, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová.” Temer a Dios es conocerle y responderle correctamente, y vivir así es una vida sabia.
  • El salmo real es una canción sobre el reinado divino (Dios el Rey de todo) o el reinado teocrático (los reyes ungidos del linaje de David). Se destacan con el refrán “¡Jehová reina!” para el reinado divino. Los salmos del reinado teocrático hablan de la misericordia que Dios hace a su ungido. También hay varios salmos escritos para la ceremonia real de la renovación del pacto.

Los salmos están escritos en la forma poética, y la clave para interpretar la poesía hebrea es notar el paralelismo entre las líneas. Las líneas pueden repetirse, contrastarse o construirse una sobre la otra.

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