Mirando todo el panorama de la Biblia, un tema central es el reino de Dios. Más allá de solamente esa frase, el concepto del reino de Dios es amplio y profundo a lo largo de las Escrituras. Podemos identificar dos aspectos del dominio soberano de Dios: el reino universal, la soberanía absoluta de Dios en todo momento sobre todas las cosas y el reino mediador, el reino de Dios en la tierra mediante el hombre escogido por Dios.

Cuando leemos que «Dios reina» (Salmo 97:1), entendemos que la soberanía de Dios es comprensiva e independiente. Este reino universal de Dios quiere decir que Dios está en control soberano de todas las cosas en todo momento, en todo lugar. El reino universal de Dios:
- Existe sin interrupción por todo tiempo (Salmo 145:13; Jeremías 10:10)
- Incluye todo lo que ocupe el espacio y el tiempo (Salmo 103:19; 1º Crónicas 29:11)
- No depende de la disposición o aprobación de sus sujetos (Daniel 4:35; Efesios 1:11)
- Se administra por el Hijo Eterno (Mateo 28:18; Colosenses 1:17; Hebreos 1:3)
- No es el reino por el cual Jesús instruyó a sus discípulos a orar (Mateo 6:9–10)
A diferencia, el reino mediador se puede definir como el gobierno de Dios por un mediador:
- El cual es un miembro de la raza humana
- El cual es escogido por Dios
- El cual gobierna por Dios (como rey)
- El cual habla por Dios (como profeta)
- El cual representa al pueblo delante de Dios (como sacerdote)
- Con un enfoque especial en la tierra

Podemos ver este reino mediador llevado a cabo en la nación de Israel en el Antiguo Testamento. Se nota que Dios hizo señales milagrosas para preparar a Moisés, el pueblo y las naciones (Egipto) para la inauguración del reino (Deuteronomio 4:34; Números 16:28). El primer gobernante mediador era Moisés, quien representaba a Dios delante del pueblo y al pueblo delante de Dios (por ejemplo, Deuteronomio 9:26). Por medio del pacto Dios hizo a Israel su pueblo, su reino (Éxodo 19:6). Este reino era un reino completo en todo sentido:
- Era un reino espiritual, que establecía una relación directa y personal con Dios (Éxodo 4:22; 29:42–43)
- Era un reino político, formando una nación gobernada por las leyes de Dios (Deuteronomio 17:18–19; 15:5–6)
- Era un reino religioso, que establecía una sola forma para adorar a Dios (Deuteronomio 5:6–7)
- Era un reino socioeconómico, en que Dios enriquecía al pueblo y mandaba las protecciones y provisiones para los pobres (Éxodo 12:36; Levítico 25:23; 19:9–10)
- Era un reino físico, en que Dios bendecía el pueblo materialmente, proveyéndoles comida y sanidad (Deuteronomio 7:13; Éxodo 16:35)
- Un reino moral, en que Dios exigía una vida ética, como la ley lo estipulaba (Éxodo 20:13–17)
El Antiguo Testamento es la historia del reino mediador de Israel. Dios escogió directamente a los líderes: a Moisés, Josué, los jueces y los reyes (hasta Salomón). Después de ese momento, vemos la historia de la nación en declive: la división del reino, la idolatría y desobediencia. El fin del reino mediador en el AT sucedió con la destrucción del reino del norte, la salida de la nube de gloria del templo y el cautiverio del reino del sur. ¿Qué pasó? En palabras sencillas, el pueblo de Israel rechazó a Dios y su reino.
Dios reinaba sobre su pueblo Israel.



