INTRODUCCIÓN

EL QUÉ Y EL CÓMO DEL MINISTERIO PASTORAL DE LOS ANCIANOS EN LA IGLESIA LOCAL (ANCIANATO)

¿QUÉ ES EL ANCIANATO BÍBLICO?

DEFINICIÓN EN TRES ENUNCIADOS

#1 OFICIO MINISTERIAL ESTABLECIDO POR DIOS

ANCIANOS, OBISPOS Y PASTOR



TRES TÉRMINOS PARA UN MISMO OFICIO


EL ESPÍRITU SANTO ESTABLECIÓ ANCIANOS EN LAS IGLESIAS

#2 EL ANCIANATO ES EJERCIDO POR VARONES BÍBLICAMENTE IDÓNEOS ELEGIDOS POR LA IGLESIA LOCAL


El anciano este una obra deseable y buena porque les permite a ciertos hombres estar participando directamente y desde la primera fila, de obra de Dios en la Iglesia. Así mismo, es un buen trabajo porque es un oficio ministerial establecido por Dios mismo y para el beneficio de la iglesia de Dios.
Servir a Dios sirviendo directamente a la iglesia de Dios desde la fila pastoral, trae un gozo y satisfacción que el mundo jamás podrá comprender.
El Ancianato es un buen trabajo que exige irreprensibilidad para quienes lo ejercen


Todo aquel que estudia diligentemente las Escrituras y se somete a ellas como la Palabra de Dios y fuente autoritativa de verdad por sobre el tiempo, la cultura y los pensamientos del hombres, estará de acuerdo en que el modelo bíblico de liderazgo, según el diseño de Dios, es el liderazgo masculino.
#3 LOS ANCIANOS PASTOREAN A LA CONGREGACIÓN PARA PREPARARLA EN SU MISIÓN DE HACER DISCÍPULOS DE JESÚS


Todos los que somos discípulos de Jesús debemos obedecer el mandato de nuestro Señor de hacer más discípulos del Señor, lo que incluye: Predicar el evangelio a los perdidos, acompañar a los nuevos creyentes en su identificación con Cristo mediante el bautismo, y enseñar a la iglesia a obedecer a Jesucristo mediante la sana exposición de las Escrituras. No obstante, si bien este propósito central de la Iglesia es para todos los creyentes, esto no significa que todos estemos igual e inmediatamente preparados para llevar a cabo la misión que Jesús nos encomendó.
Todos los creyentes debemos hacer más y mejores discípulos de Jesús, pero no todos nos encontramos en la misma etapa de madurez para hacerlo.
Dada esta realidad, Dios establece ancianos para servir a la iglesia con el objetivo de que ella sea capacitada y perfeccionada para llevar a cabo su misión en el discipulado. Y la forma en que los ancianos sirven a la iglesia es pastoreando.
Los ancianos pastorean cuidando la iglesia con buen ánimo y con su ejemplo

Los ancianos perfeccionan a los santos para la obra del ministerio (Discipulado)

El deber de los ancianos es enseñar con fidelidad las Escrituras a la iglesia, con el propósito de perfeccionar (o capacitar) a la congregación, para que ella (en conjunto con los ancianos) haga «la obra del ministerio”, la cual consiste en edificar a la iglesia con el propósito de que todos lleguen a ser más como Jesús (Discipulado).
UNA NECESARIA REFLEXIÓN

Sea que estemos creciendo o que debamos comenzar a trabajar en ello, quienes estarán dirigiendo, liderando, administrando y pastoreando con las Escrituras para perfeccionar a la iglesia, son los ancianos; aquellos hermanos que Dios ha preparado y establecidos para pastorear a la iglesia levándola a la madurez espiritual.

¿CÓMO SE ORGANIZA EL ANCIANATO EN NUESTRA IGLESIA?




Al momento de elegir a sus ancianos por medio de la membresía, toda la Iglesia Berea:
(1) Asume responsablemente que se han comprobado sus calificaciones bíblicas y el profundo deseo que tengan por discipular la iglesia de Cristo mediante el ministerio pastoral, como anciano.
(2) Así mismo, toda la iglesia se somete al liderazgo bíblico de sus ancianos escuchando sus enseñanzas y siguiendo su ejemplo y cuidados (He. 13:7), siempre que sea para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, y por supuesto, no comprometa la verdad de las Escrituras.
(3) Y, finalmente, toda la iglesia se hace responsable del encargo ministerial que ha hecho a sus anciano y, por lo tanto, se compromete a animar, apoyar, servir, y discipular a su pastores, sabiendo que ellos también son pecadores justificados por gracia y la sola fe, y también necesitan seguir a Jesús en la medida que sirven al Señor y crecen en madurez. Al igual, que todos los que somos discípulos de Jesús.
FRASE DE RESUMEN


