(POR PROBLEMAS TÉCNICOS, EL AUDIO ESTÁ IMCOMPLETO. AL FINALIZAR EL AUDIO DIRIGIRSE A LA SECCIÓN «LLENURA DEL ESPÍRITU Y LA SANTIFICACIÓN»)
INTRODUCCIÓN





PRIMER ARGUMENTO







SEGUNDO ARGUMENTO




TERCER ARGUMENTO



(HASTA AQUÍ EL AUDIO)
LA LLENURA DEL ESPÍRITU Y LA SANTIFICACIÓN
Ser llenos del Espíritu Santo es la mejor manera de vivir este 2026. Sin embargo, esto no es algo automático. “Ser llenos del Espíritu” no es algo que vendrá solo por arte de magia. Mas bien, este es un mandato al que debemos obedecer; algo en lo cual nos debemos esforzar y en lo cual debemos permanecer.

Es necesario que entendamos que el mandato a ser llenos del Espíritu Santo no quiere decir que debemos invitar al Espíritu Santo que venga a nuestras vidas, porque la verdad es que, si estamos en Cristo, ya hemos sido sellados por el Espíritu de Dios, y el Espíritu ya está morando en nosotros desde el primer momento que Dios nos dio vida espiritual, hasta el día de la redención (Ef. 1:13 cp. 1 Jn. 2:20). Así mismo, ser llenos del Espíritu tampoco es una forma de describir una experiencia carismática que comienza con un fuego dentro del estomago y que le sigue la manifestación de algún don extraordinario. Ser llenos del Espíritu tampoco se trata de que, de pronto, de un momento a otro, el Espíritu Santo toma posesión de nuestras bocas y comenzamos a hablar cosas cristianas sin que nosotros conscientemente nos demos cuenta de qué decimos o de porqué hablamos. En realidad todas estas cosas expresan, en algún u otro grado, un tipo desconocimiento de lo que realmente Pablo quiso decir con este mandato.

Una buena forman de entender lo que Pablo quiso decir con el mandato a “ser llenos del Espíritu”, es definiéndolo de la siguiente manera: Es el control que el Espíritu Santo ejerce en el creyente a través su obediencia a la palabra de Cristo.

El Espíritu Santo está morando y obrando en la vida del creyente para santificarle y conformarle más a la imagen de Cristo, y ese crecimiento espiritual es una obra de Dios. Él mismos se encarga de que Su obra se lleve a cabo por medio de la obediencia del creyente a la Palabra de Dios. Por lo que, bíblicamente hablando, no es posible separar “el control del Espíritu Santo” con “obediencia del creyente a la Palabra”.

Muy probablemente es teniendo en mente esta relación, que Pablo escribe a los colosenses (3:16) algo muy parecido a “ser llenos del Espíritu”, pero en lugar de decir “Espíritu”, Pablo dice: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros”. En otras palabras, sean llenos de las Palabras de Cristo, que viene a ser el mandamiento paralelo a “sean llenos del Espíritu”.

- Los creyentes llenos del Espíritu abren sus bocas para hablar las cosas del Señor y para compartir las verdades espirituales con otros.
- Los creyentes llenos del Espíritu cantan las verdades que hallan en las Escrituras y se las enseñan mutuamente por medio de las canciones.
- Los creyentes llenos del Espíritu tienen un profundo deseo de dar gracias a Dios en el nombre de Jesucristo, porque reconocen que todo lo que tienen y todas las bendiciones que han recibido, les son posible solo gracias a la relación que tienen con Dios por medio del Señor Jesucristo.
- Los creyentes llenos del Espíritu Santo se edifican mutuamente viviendo obedientemente las palabras de Cristo.
- Un creyente lleno del espíritu santo vivirá sabiamente, y eso sin lugar a duda incluye en conocer más a Dios y Su Espíritu Eterno.
REFLEXIÓN FINAL

Realmente nos faltaría tiempo para hablar de otros temas tan importantes como: la morada del Espíritu Santo en el Creyente, el Bautismo del Espíritu Santo como la unión del creyente al cuerpo de Cristo, de los dones del Espíritu Santo, del Sello del Espíritu Santo y tantas otras cosas preciosas que son parte del ministerio del Espíritu Santo en nuestra vidas y en la iglesia…
Sin embargo, si en algo los he entusiasmado esta mañana, en miras de nuestro lema del año y los estudios bíblicos que vendrán, entonces he alcanzado mi meta con esta introducción. Porque este día hermanos quiero animarnos a anhelar conocer más al Espíritu Santo según la revelación de las Escrituras, llenarnos de un conocimiento santo y correcto de su persona y dejarnos controlar por ÉL, en la medida que también obedecemos las Escrituras.

Los animo, hermanos y hermanas, a que podamos estar participando con regularidad en los cultos y enseñanzas este año para que aprendamos juntos más del Espíritu Santo, y en la medida que le conozcamos más, también vivamos vidas que demuestren que nos esforzamos en ser llenos del Espíritu para ser conformados a la gloriosa imagen de Jesucristo, y para alabar al Señor en nuestros corazones, dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el poder del Espíritu de Dios y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo (Ef. 5:18).
FRASE DE RESUMEN

