La disciplina de la oración

Ocho principios para mejorar nuestro tiempo de oración

#1 PLANIFICA TU TIEMPO

En Lucas capítulo 5 verso 16, vemos que Jesús, a pesar de todas las tareas y las exigencias ministeriales, siempre fue intencional en tomar un tiempo para apartarse a lugares desiertos y orar. El apóstol Pablo, siguiendo el ejemplo de Jesús, le deja ver a las iglesias que con regularidad tomaba tiempo para orar por cada una de ellas y por sus necesidades particulares.

Hermanos, el principio universal dice que la oración bíblica y regular no ocurre por accidente, sino que requiere una planificación consciente e intencional en la cual podamos tomar tiempo específico para orar, incluso en un lugar particular. Pero la realidad es que la mayoría de las veces vamos a la deriva en cuanto al tiempo de oración: un día por acá, otras veces por allá, o pasa el tiempo y no oramos. Hermanos, esto no debe ser así: Debemos planificar y apartar un tiempo para no hacer otra cosa más que orar. Muchas veces no oramos porque no planificamos.

Planificar tiene sus ventajas:


#2 DISCIPLINA TU MENTE

Jesucristo enseño a sus discípulos en Mateo 26:41 y en Marcos 14:38 que debemos orar y velar para no entrar en tentación, sabiendo esto: “el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil”.

Hermanos, todos los creyentes debemos tener presente que el oración se da dentro de un contexto hostil, porque al orar, en nuestra mente la carne, el pecado, las tentaciones, la debilidad, el pecado y los diversos pensamientos se levantan como obstáculos para que dejemos de velar en la oración. A todos nos pasa. Todos nosotros enfrentamos el problema de que nuestra mente se distraerá e interrumpiremos la oración con múltiples pensamientos que nos harán perder la concentración, la reverencia, la disciplina o la humildad. Por esta razón, es necesario adoptar algunos métodos prácticos que nos ayuden a no divagar en un mar de pensamientos que nos distraen en el tiempo de oración.

Algunos métodos para mantener la concentración:

Estos métodos no son un fin en sí mismo, ni tampoco garantizan que nuestra oración sea más espiritual. Pero, sí nos pueden ayudar a asegurar que el tiempo dedicado a la oración sea realmente una relación con el Señor y no una suma oraciones y frases incompletas e interrumpidas.


#3 BUSCA UN COMPAÑERO

La oración debe ser una relación personal con Dios, pero no necesariamente privada. Es decir, no deberíamos caer en el engaño de que “nadie puede saber lo que oramos o acompañarnos en nuestras oraciones”. Por el contrario, el mandato bíblica a orar los unos por los otros (Stgo. 5:16), implica el compartir las oraciones y el tiempo de oración juntos. Orar con otros tiene múltiples beneficios, pero también es riesgoso si no se hace con sabiduría.


#4 APRENDE DE BUENOS EJEMPLOS

En Lucas capítulo 11 verso 1 vemos que los discípulos de Jesús le piden al Señor que les enseñe a orar. Hermanos, la oración es una disciplina que se perfecciona escuchando y aprendiendo de buenos ejemplos. Los discípulos de Jesús tuvieron al mejor maestro, a Jesús mismo. Pero incluso nosotros podemos aprender de nosotros mismos a orar mejor. En nuestra congregación tenemos hermanos y hermanas que oran y que oran muy bien, bíblicamente y con sencillez. ¡Aprendamos de ellos!

Considera estos consejos al momento de escuchar y aprender de otros al momento de orar:


#5 ORDENA TUS ORACIONES

Anteriormente dijimos que hay muchas oraciones que no hacemos porque no planificamos un tiempo adecuado para orar. Así mismo, hay muchas oraciones que olvidamos porque no las anotamos.

Hermano, ¿Le ha pasado que de pronto viene alguien y le pide estar orando por algo y al pasar de los días se olvida completamente de la petición del hermano? Bueno, a menos que tenga una super memoria, es mejor que tenga una lista de oración que le ayude a no olvidar lo que oramos y cómo lo oramos.

Lo cierto es que, hay muchos métodos, listas, técnicas, sistemas, que pueden ajustarse muy buen a la personalidad de cada uno. Así que, más que centrarme en compartir un método quiero destacar el principio: y éste es que: Una vida de oración ordenada implica el desarrollar un sistema de lista de oraciones. Tener un listado o un cuaderno de oraciones que nos permita ordenar y no olvidar estar orando por las cosas pequeñas y grandes, es una manera práctica de crecer en nuestra vida de oración.


#6 HAZ EVIDENTE TU CONOCIMIENTO Y FE EN DIOS

Creo que todos vamos a estar de acuerdo en la importancia que tiene el conocimiento de Dios en nuestras oraciones. De hecho, en Hebreos 11:6, el autor establece que Sin fe es imposible agradar a Dios. De allí que, que la Fe en Dios es indispensable para acercarse a Dios. Así mismo, Jesucristo enseño en Juan 14:13, que Dios se glorifica respondiendo las oraciones que se hacen en el Nombre de Jesús, y para eso hay que conocer a Jesús. Hay que tener una relación con Jesús. Hay que presentarse delante de Dios EN Jesús. Hay que conocer tanto a Jesús como para decir: «Dios te presento estas cosas seguro que Jesús también lo diría si estuviera en mi lugar«. En Hebreos 10:19, el autor dice que los creyentes podemos entrar a la presencia de Dios, al lugar santísimo, solamente por el camino nuevo y vivo que Jesucristo abrió por su sangre. Lo que en otras palabras quiere decir que sin haber sido limpiados por la sangre de Jesús creyendo en Su sacrificio perfecto, es imposible acercarse a Dios. Sin conocer y creer en el evangelio de Jesucristo es imposible acercarse a Dios.

Por lo tanto, aquí nos podemos preguntar, ¿Qué dicen nuestras oraciones respecto a nuestra relación con Dios? ¿Cuánto de teología y del conocimiento de Dios y de la fe que tenemos en Dios, está presente en nuestras oraciones?

Ahora, para que no caigamos en errores y pecados, también quiero presentar algunas advertencias en este punto de “hacer evidente nuestro conocimiento y fe en Dios en nuestras oraciones». Y las advertencias son las siguientes:


#7 PRAPARA ORACIONES PARA PASTOREAR

Debemos aprovechar las instancias de la oración pública; sean en la casa o en la iglesia, para instruir, enseñar y pastorear a los que escuchan la oración, pero para lograr este objetivo, es fundamental prepara la oración para que de principio a fin guíe a la familia de la fe a las Escrituras y al Buen Pastor.  

Hermanos, como ustedes saben, tenemos una instancia de oración congregacional llamada “Oración Pastoral”. Y desde hace varios años nos planteamos incluir esta oración en los cultos públicos porque mediante ella los hermanos y pastores pueden guiar eficazmente a la congregación a las Escrituras y a la oración bíblica. Por esta razón, las oraciones pastorales son preparadas con anticipación, y muchas veces, leídas textualmente.
Hermanos, los animo a hacer lo mismo en sus casas. Los animo a perfeccionar sus oraciones con estudio de la Biblia y escribiendo sus oraciones.


#8 DISFRUTA LA BENDICIONES DE ORAR

Con demasiada frecuencia caemos en el error de entender la oración simplemente como un medio y no como una bendición. Incluso, cometemos el error de entender la oración como si fuéramos al correo a dejar nuestra lista de peticiones, y cuando decimos amén nos vamos esperando que la lista llegue a Dios y las responda. Pero no es así.

La oración bíblica, la oración que anhelo que realicemos es mucho más que un formalismo o un rito; es mucho más que una lista de supermercado o una ida al correo. El tiempo de oración a Dios es una bendición que debemos disfrutar de principio a fin. Dios nos ha dejado la oración como una instancia para tener un tipo de cercanía especial, y cada creyente debería demorarse en la presencia de Dios y deleitarse en la oración, porque ella misma es una bendición de Dios para nuestras vidas.

El Rey David escribió en el Salmo 37:4 “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”. Y nos gusta esa segunda parte del salmo: “Él nos concederá las peticiones de tu corazón”, pero ¿Qué pasa con deleitarse en el Señor? Amado hermano, ¿Cuándo fue la última vez que te deleitaste en la oración que elevabas a tu Señor? ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a Dios en oración para disfrutar la bendición de la oración y no para abrir una lista de peticiones?


RESUMEN

Los ocho principios que hemos considerados son:

  1. Planifica un tiempo.
  2. Disciplina tu mente.
  3. Busca un compañero.
  4. Aprende de buenos ejemplos.
  5. Ordena tus oraciones.
  6. Haz evidente tu conocimiento y fe en Dios.
  7. Prepara oraciones para pastorear.
  8. Disfruta la bendición de orar.

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