Orando los Salmos: Salmo 63

Dios, solo en ti encuentro satisfacción completa.

En el título del Salmo 63 dice que es “un salmo de David” y nos dice que fue escrito “cuando estaba en el desierto de Judá”. Este salmo es una oración de confianza, como veremos claramente al leer los versículos. En cuanto al escenario histórico exacto de este salmo, solo había dos opciones en la vida de David a las que se puede aplicar, ya sea (1) cuando estaba en el desierto al principio de su vida huyendo del rey Saúl o (2) más tarde cuando estaba en el desierto huyendo de su hijo Absalón.

Parece que la segunda opción tiene más sentido, porque en el versículo 11 David se refiere a sí mismo como “el rey”, y aún no era rey cuando huía de Saúl. La historia completa de la rebelión de Absalón se puede encontrar en 2 Samuel 15-19. Absalón se separó de su padre porque sintió que David lo había maltratado. Pasó cuatro años haciendo todo lo posible para ganarse el corazón del pueblo de Israel, y estableció una realeza rival en la cercana ciudad de Hebrón. David temió un ataque a Jerusalén y huyó de la ciudad con los que le eran leales. Desde un punto de vista militar, Absalón debería haber atacado a David de inmediato, mientras aún no podía resistir un asalto. Pero Dios hizo que Absalón escuchara a los consejeros que aconsejaban retrasarlo, y cuando finalmente llegó la batalla, David estaba listo, y el ejército de Absalón fue derrotado por los soldados experimentados en la batalla de David dirigidos por su fiel general, Joab. Veinte mil hombres murieron en esa batalla, y Absalón fue uno de ellos. Fue atrapado en un árbol mientras huía y Joab lo mató personalmente.

Este contexto histórico nos ayuda a comprender algunas de las expresiones del salmo: “porque mejor es tu misericordia que la vida” (v. 3), “Así te bendeciré mientras viva” (v. 4 LBLA) y “los que buscaron mi alma” (v. 9). Estas frases nos recuerdan que David estaba en peligro de muerte a manos de Absalón. También le da más peso a la descripción de David de sí mismo como “el rey”, recordando a todos que él era el verdadero rey en oposición al pretendiente.

Este trasfondo histórico nos ayuda a apreciar la pasión en este salmo. Separado del santuario de Dios (el Templo en Jerusalén), David anhela la presencia de Dios. Este salmo es una canción (y oración) de amor a Dios. Este es uno de los salmos de confianza más hermosos.

Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,
2 Para ver tu poder y tu gloria,
Así como te he mirado en el santuario.
3 Porque mejor es tu misericordia que la vida;
Mis labios te alabarán.
4 Así te bendeciré en mi vida;
En tu nombre alzaré mis manos.
5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma,
Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
6 Cuando me acuerde de ti en mi lecho,
Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.
7 Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
8 Está mi alma apegada a ti;
Tu diestra me ha sostenido.
9 Pero los que para destrucción buscaron mi alma
Caerán en los sitios bajos de la tierra.
10 Los destruirán a filo de espada;
Serán porción de los chacales.
11 Pero el rey se alegrará en Dios;
Será alabado cualquiera que jura por él;
Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

Observe cómo David, al comienzo de este Salmo, usa poéticamente el desierto como trasfondo de su condición aparte de Dios. Ha sido expulsado de Jerusalén, donde Dios estaba presente en su santuario y donde regularmente adoraba y contemplaba la gloria de Dios. Ahora se ve a sí mismo tan sediento de Dios como un hombre podría tener sed en el desierto, “donde no hay agua“, y anhelando físicamente a Dios como un viajero a través de un país tan hostil podría desear descansar al final de su duro viaje.

Hay varias formas de estudiar este salmo. Pero examinemos este salmo viendo cómo Dios ha satisfecho al salmista en el pasado, en el presente y lo hará en el futuro.

La satisfacción de David en Dios en el PASADO: “Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.” (v. 2); “Porque has sido mi socorro” (v. 7); “Tu diestra me ha sostenido” (v. 8) Es la memoria de esos momentos felices lo que hace que las circunstancias actuales de David sean dolorosas.

La satisfacción de David en Dios en el PRESENTE: Note los siguientes versículos. “Porque mejor es tu misericordia (“amor leal” Hb: hased) que la vida” (v. 3); “Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche” (v. 6). Aunque David está separado del santuario de Jerusalén, Dios no se ha separado de David.

La satisfacción de David en Dios en el FUTURO: “Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, y con labios de júbilo te alabará mi boca,” (v. 5). Porque Dios es el mismo y no cambia, quien ha encontrado a Dios capaz de satisfacer sus anhelos en el pasado puede saber que continuará satisfaciéndolo completamente en el presente y también en el futuro.

En una frase sencilla se puede resumir Salmo 63 en la siguiente oración: “Dios, solo en ti encuentro satisfacción completa”.

¿Cómo podemos aplicar este salmo a nuestras vidas?

Si vemos y meditamos en este Salmo de esta manera, se convierte en un medio para explorar el carácter de Dios y enfatizar su inagotable habilidad para satisfacer nuestros deseos espirituales más profundos. Agustín dijo una vez acerca de este Salmo que, “Nuestro corazón está inquieto hasta que encuentre descanso (o satisfacción) en Dios“.

En este salmo, David está satisfecho con, en y por Dios. David anhela a Dios, y por lo tanto David está satisfecho con Dios. Dios no se aparta de quienes lo buscan. Por eso David puede hablar de satisfacción pasada, presente y futura.

David dice que hay algo incluso mejor que la vida, y ese es el amor de Dios. La palabra que usa es “hesed”, que a menudo se traduce como “amor leal“. Destaca la fidelidad del amor de Dios. El amor de Dios es constante e inmutable, por eso es mejor que la vida misma. La vida misma se puede perder, aunque la valoremos y tratemos de protegerla a toda costa. El apóstol Pablo escribió: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Rom. 8:38–39)

En vista de un amor tan grande, ¿no es extraño que pasemos tanto tiempo tratando de encontrar satisfacción en otras cosas, incluso en amores terrenales, y tan poco tiempo buscando y disfrutando del amor duradero de Dios?

Como primer resultado de estar satisfecho por el amor leal de Dios, David alaba a Dios (vv 3, 4, 11). David estaba tan satisfecho con el amor de Dios que quería que todos los demás también supieran acerca del amor de Dios.

Un segundo resultado de estar satisfecho por el amor de Dios, David quiere permanecer cerca de Dios. Esto también es una consecuencia natural de estar completamente satisfecho. El versículo 8 dice: “Está mi alma apegada a ti.” Si Dios te ha satisfecho, ¿no es cierto que también querrás aferrarte a Él?

Los últimos tres versículos del salmo (vv. 9-11) miran hacia el futuro y expresan la confianza de David de que con el tiempo sus enemigos serán destruidos, las bocas de quienes lo han calumniado serán silenciadas y nuevamente estará alabando abiertamente a Dios con otros que también lo aman. Fue en el mismo momento en que su hijo lo había traicionado y estaba tratando de matarlo cuando David encontró que el amor del Señor era ricamente satisfactorio. No importa por lo que está pasando hoy o la próxima semana, este salmo nos desafía a unirnos al salmista y decir: “Dios, solo en ti encuentro satisfacción completa.”

Preguntas de repaso y aplicación

  1. ¿Qué evidencias dentro del texto nos ayudan a comprobar que este salmo es una oración de confianza?
  2. Niños y juveniles: ¿Cómo se resume Salmo 63 en una oración sencilla?
  3. ¿Cuáles son algunos de los atributos de Dios que el salmista menciona? ¿Cuáles son las palabras, frases y versículos en el salmo que confirman tú respuesta?
  4. ¿Cuáles son las dos cosas mencionadas en el estudio que eran resultados de estar satisfecho por el amor leal de Dios?
  5. ¿Qué cosas te tientan a estar satisfecho si solo las tuvieras? (p. ej., belleza, familia, conocimientos, salud, trabajo, dinero, poder, familia, fama, un celular más nuevo, habilidades, etc.)? ¿Crees que estás buscando más satisfacción en ellas que en Dios? ¿Por qué?
  6. ¿Qué pasaría si Dios, en Su soberanía, quitara una o todas estas cosas de tu vida? ¿Estarías completamente satisfecho solo con Él?
  7. Pensando en el amor de Dios en tu vida… ¿cómo te ha mostrado Dios su amor en el pasado? ¿Hoy, en el presente? ¿Y qué dice la Palabra de Dios sobre el amor de Dios por ti en el futuro?
  8. ¿Qué te llamó la atención en este salmo y en el estudio? ¿Estarías dispuesto a contarle a alguien más esta semana sobre lo que aprendiste en este Salmo?
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